"TRADICIONAL CORRIDA GOYESCA DEL MOTÍN DE ARANJUEZ 2026" MORANTE DE LA PUEBLA PINTA EL TOREO ETERNO EN EL LIENZO GOYESCO DE ARANJUEZ.
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TRADICIONAL CORRIDA GOYESCA DEL MOTÍN DE ARANJUEZ 2026 : TOROS DE NÚÑEZ DEL CUVILLO : MORANTE DE LA PUEBLA, JUAN ORTEGA Y PABLO AGUADO.
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TRADICIONAL CORRIDA GOYESCA DEL MOTÍN DE ARANJUEZ 2026 : TOROS DE NÚÑEZ DEL CUVILLO : MORANTE DE LA PUEBLA, JUAN ORTEGA Y PABLO AGUADO.
Aranjuez : Tradicional Corrida Goyesca 2026
Aranjuez; España. Tradicional Corrida Goyesca del Motín de Aranjuez 2026. Toros de Núñez del Cuvillo. Cartel : Morante de La Puebla, Juan Ortega y Pablo Aguado.

Morante de La Puebla dicta cátedra de pureza y
torería para salvar una Goyesca marcada por la alarmante falta de raza de Núñez
del Cuvillo y los destellos de clase de Aguado.
En unos tiempos en los que se celebran corridas de miles de temáticas espantosas, las goyescas son la única excepción que verdaderamente se puede disfrutar. La de Aranjuez ha logrado una relevancia indiscutible y da un gusto supremo sentarse en su bicentenaria plaza que es un auténtico portento arquitectónico, una belleza de coso. En esta ocasión, la actual trinidad sevillana por excelencia trataba de hacer el buen toreo en una nueva edición de la Goyesca del Motín. Fue una tarde digamos entretenida, desmedidamente acalorada, y protagonizada por un encierro de Núñez del Cuvillo que acusó notablemente la falta de raza. Juan Ortega sorteó el peor lote, Pablo Aguado dejó pasajes de absoluta delicia y Morante de la Puebla volvió a dar una pura y magistral lección, esta vez en el Real Sitio y Villa.

A eso
de las seis y media bastante pasadas, el presidente hacía asomar el
pañuelo blanco que ponía a desfilar el paseíllo aun cuando media plaza buscaba
su localidad.
La lidia completa del primero transcurrió entre incesantes paseos
de muchedumbre por delante de nuestros ojos, comentando a voces y entre
discusiones tras haber soportado una eternidad en la cola. Eso sí, el cubata lo
llevaban bien equipado. Una auténtica vergüenza la organización de la plaza.
Entre el bullicio, las verónicas de Morante de La Puebla al primero trajeron la armonía al
albero. El genio sevillano puso todo lo que le faltaba a un tullido Cuvillo que
quería más que podía. Trasteo de enorme empaque, hondura y sabiduría para
exprimir al invalido. Cobró una buena estocada y paseó el primer apéndice.
Se dejó el cuerpo olvidado en las
verónicas al cuarto. Las tres primeras fueron un monumento: encajado en el
embroque, el mentón hundido y el pecho girando tras las francas embestidas del
animal. Tuvo un sabor profundamente añejo el comienzo por bajo, abriéndose
camino al doblarse con él y dejando un trincherazo que ni el propio Goya
hubiera sido capaz de inmortalizar en el lienzo. A partir de ahí, el toro dijo
que hasta allí llegaba su poder. Comenzó entonces el magisterio de Morante de La Puebla.
Tomándolo muy en corto, entregándose y pisando los terrenos que solo él pisa,
llegaron pasajes de sublime pureza, citando muy retrasado y con media muletita
para aprovechar el recorrido corto del burel. Sin apenas sacar los brazos y dejando
llegar al toro, los naturales hicieron que la plaza tornase en un absoluto
manicomio mientras se fajaba con él y vaciaba la embestida en sedosos
muletazos. El epílogo fue una miscelánea de compás y garbo, combinando
giraldillas, cambios de mano, un molinete invertido perfecto y un abaniqueo de
gracia suprema. Enterró el acero y paseó las dos orejas.
Juan Ortega se encajó a la verónica con el segundo para amansar la embestida en lances de majestuoso templo que arrancaron los olés en los tendidos. Brotaría imposible construir faena ante la nula raza del de Cuvillo, pero el sevillano buscó la excelencia sobre la zurda en naturales de intachable colocación y gusto refinado. Puso todo el sabor que el toro negaba. Tenía el premio amarrado —más aún tras el impacto de los faroles con la muleta en el cierre—, pero el pinchazo enfrió la plaza y el reconocimiento quedó en una calurosa ovación.
Juan Ortega, Tampoco le funcionó la tizona al despachar al jabonero sucio que hizo de quinto. Quiso imponerse con poderío ante un animal descompuesto que soltaba feos derrotes, haciendo que la labor transcurriera entre inevitables enganchones. Se dobló con él con torería y dio por terminada la pelea.
Pablo Aguado se mostró francamente
voluntarioso ante un tercero de medio viaje que terminaba desentendiéndose al
final del muletazo. Aprovechó el sevillano el buen embroque del endeble burel
para regalar pasajes de primoroso gusto, amarrando el trofeo tras un estoconazo
inapelable.
Saltó la sorpresa en el sexto cuando firmó un arrebatado y bellísimo quite por chicuelinas luciendo un vistoso capote de paseo blanco. El gesto caló hondo en los tendidos, que poco después se pondrían en pie para tributar una ovación cerrada a Iván García tras dos pares monumentales: un día más, plata que vale oro. Vaticinaba faena grande la plena disposición de Pablo Aguado y el estimable tranco del astado en los torerísimos ayudados por alto y kikirikís del inicio. Sin estridencias, sometió a un toro que disfrazaba su ritmo descompuesto con movilidad y que además reponía por dentro. Los pasajes sobre la diestra alcanzaron un temple y poderío superlativos. Qué dulce momento atraviesa este torero. La espada, esta vez, le privó de redondear el triunfo.
FICHA DEL FESTEJO:
Plaza de Toros Real Plaza de Aranjuez. Domingo, 6 de septiembre de 2026. Tradicional Corrida Goyesca del Motín de Aranjuez 2026. Casi Lleno de entrada. Toros de Núñez del Cuvillo, desiguales de presencia, en general terciados, A la corrida le faltó raza. de buena condición pero muy aplomado el primero 1º, muy desrazado el segundo 2º al que le faltó empuje, muy medido de fuerzas el tercero 3º de medio viaje , con humillación el cuarto 4º muy nobilísimo, pero que le costaba acometer, sin entrega y descompuesto el quinto 5º y mentiroso con movilidad el sexto 6º aunque descompuesto.
Morante de la Puebla (gris perla y pasamanería negra), En el primero (oreja) y En el cuarto (dos orejas).
Juan Ortega (azul celeste y pasamanería negra), En el segundo y En el quinto (ovación) (en ambos).
Pablo Aguado (tabaco oscuro y pasamanería negra), En el tercero (oreja) y En el sexto (ovación).
Notas: se desmonteraron Iván García y Sánchez Araujo tras parear al sexto.
Escrito por : Álvaro Cabello de la Haba
Fuente : elvolapie.com











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